lunes, 27 de septiembre de 2010

Un circo abandonado


Que triste es un circo abandonado

sin luces,

payasos,

palomitas,

gaseosas,

juguetes luminosos,

risas, asombros

y miedo.

¿Será posible que entre tanta

oscuridad carpense,

los leones quieran comerse a sus domadores?

Un salto mortal fallado,

una decepción,

una muerte...

Así es un circo abandonado,

sin luces,

sin risas,

sin payasadas.

Pues la boletera cerró su taquilla

y no va a abrir

hasta nuevo aviso.

No hay comentarios: